Mayordomía cristiana

Lecturas: Mt.25.14-29; Prov.13.23

El cristiano no se considera dueño de sus bienes, sino un mayordomo; es importante administrar lo que tenemos como Dios nos manda,  para tener estabilidad y tranquilidad económica.

1. Ahorra antes de gastar. Prov.6.6-11 Ejemplo de las hormigas,  ardillas, pájaros carpinteros, etc. Hacer aportes jubilatorios es una buena forma de ahorrar. Guardar dinero preferentemente en dólares para proyectos futuros.

2. Tener  varias fuentes de ingreso: si uno  de ellos afloja o falla, tendremos la otra. Prov.16.16; 8.11. tener dos oficios. Los hijos adultos deben colaborar en los gastos de la casa también.

3. Tomar riesgos inteligentes (el que no arriesga no gana) Mat.25.14-18: invertir en un negocio, comprar vehículo utilitario para fletes, herramientas necesarias, casa propia.Luc.14.28-30 La persona debe calcular bien los costos antes de iniciar un proyecto.  Con la ayuda de Dios yo domino mi dinero, y no el dinero a mí.

4. No creas que todas las personas son honestas. Prov.14.15; 22.3. No ser garantía para personas de poca seriedad; buscar profesionales honestos y competentes para hacer trabajos: construcción, pintura, abogados, escribanos, plomeros,  gasistas, compra de autos usados, etc.

5. No compres lo que no necesitas. Prov.8.1-5, 17-21; 30.7-9. “El que compra lo que no necesita después tendrá que vender lo que necesita”. No gastar demasiado en fiestas o ropa caras, autos o celulares costosos, etc.  Sin no malgastas, no te va a faltar. Gastar cada mes MENOS de lo que ganamos.

6. Dar a Dios fielmente los diezmos, también limosnas y ofrendas misioneras. Prov.3.8-10 28.27; Luc.6.38; Fil.4.19 Mateo 6. 1-6.

7. Matrimonios: gastar el dinero de común acuerdo, especialmente con tarjetas de crédito, para invertir mejor y evitar discusiones. Amos 3.3; Mat.18.19.

8. Hacer una proyección estimativa cada mes de las entradas y salidas y no salirse de él. También llevar un registro cuidadoso de todos los ingresos y egresos para poder analizarlos inteligentemente. Mat.25. Se registra que el primer siervo recibió 10 talentos, el segundo 5, y el tercero 1, y que después de un tiempo tenían que rendir cuentas a su jefe. En Juan 2 dice cuántos litros de agua había que se transformo en vino; Jn.21.11 dice que pescaron 153 peces; en los Evangelios dice que Jesús alimentó  milagrosamente a 4000 hombres y luego 5000 (hay que agregar mujeres y niños, aproximadamente el triple de ese número).